Medicina Casera Una Reserva de Salud

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http://gestionatusalud.comNo todas las bacterias generan enfermedades infecciosas en el hombre, muchas de ellas son benéficas e incluso imprescindibles para la vida, se produce una infección cuando un microorganismo es capaz de vencer las defensas del huésped y de vivir en su interior, pudiendo ocasionar o no daño tisular. La enfermedad infecciosa se produce cuando hay daño tisular o cuando se altera una función del huésped por influencia del microorganismo.

Cuando un microorganismo es capaz de generar una enfermedad infecciosa en su huésped, se le domina “Patógeno”, los microbios no patógenos son aquellos que no causan enfermedad, la virulencia de un germen patógeno significa el poder o la potencia de producir una enfermedad

Parasitismo es otro término que ayuda a describir las interacciones entre un microorganismo y su huésped. Un parasito es un ser vivo microscópico o no, que se aloja en un huésped y obtiene de él su alimento. Si la relación parasita es benéfica para ambos, estamos ante una forma de “Mutualismo”. Si el parasito no causa daño al huésped se le denomina “Comensal”, sin embargo un parasito puede cambiar su relación de comensal a patógeno o viceversa. Cuando se debilitan los mecanismos de defensa del huésped, un comensal de baja o moderada virulencia, incapaz de causar una enfermedad en una persona sana, sin embargo éste puede aumentar su virulencia y provocar una enfermedad, por lo que se le denomina “Oportunista”.

Existe una amplia gana de microorganismos que habitan normalmente en el individuo sano, constituyendo la denominada “Flora microbiana normal”, la mayoría deberían considerarse como comensales no patógenos, si bien algunos son potencialmente patógenos y causan enfermedad “oportunismo” cuando se altera el equilibrio existente entre ellos y su huésped.

Existe flora bacteriana normal en toda la superficie del cuerpo y en la mayoría  de los espacios corporales abiertos al exterior: boca, cavidad nasal, intestinos, tracto genito-urinario y vagina, esta flora bacteriana, en estado de equilibrio, cumple funciones beneficiosas para el hombre, su presencia impide la colonización de gérmenes mas patógenos, y en el caso de la flora intestinal, contribuye a facilitar ciertos procesos digestivos.

La implantación y desarrollo en el organismo humano de microorganismos patógenos, se denomina “Infección” El proceso patológico y la reacción orgánica consecutiva, constituye la “Enfermedad infecciosa”. La infección es el hecho de la penetración “Inoculación” de un microorganismo en un organismo superior, con la consiguiente perturbación de la normalidad biológica, debida a esta invasión microbiana.

Los gérmenes, para infectar al hombre, utilizan  diversas vías de transmisión y de entrada: Transmisión aérea, Digestiva (alimentos), Por contacto, Picaduras de insectos, Heridas en la piel etc. Cada infección o enfermedad infecciosa tiene su sello clínico, con síntomas propios que la definen. Por otra parte, cada especie bacteriana da origen a una infección determinada, originando alteraciones y lesiones anatomopatologicas especiales en función del sistema, órgano o tejido donde se implante.

La gravedad de una infección viene condicionada por múltiples factores:

Penetración y Adherencia:….(puerta de entrada)

Invasión:…………………………….(capacidad de difusión del germen)

Toxicidad:…………………………..(capacidad para segregar toxinas)

Cantidad de gérmenes invasores

 Las toxinas producidas por el microorganismo son sustancias altamente dañinas para el huésped. Las exotoxinas son segregadas por la bacteria al medio que las rodea, las endotoxinas constituyen parte de la pared celular de la bacteria y solo una pequeña parte pueden alcanzar los líquidos que rodean la bacteria viva. Solo se liberan en grandes cantidades  cuando la bacteria muere y se desintegra su pared celular, son menos potentes que las exotoxinas.

La naturaleza hace que el huésped tenga una serie de mecanismos de defensa, entre ellos enumeramos los siguientes:

Las Barreras Naturales: Piel, Moco, Saliva, Jugos Gástricos, etc.  Estas barreras pueden ser traspasadas por los microorganismos, los cuales crean también sus propias barreras de defensa. Las barreras desarrolladas por las bacterias, hace que muchos antibióticos no se muestren activos frente a determinadas circunstancias: Pus, Mucopolisacaridos, otras proteínas etc.

Otra barrera la constituye los Leucocitos. Entre ellos tenemos el Leucocito Polimorfo nuclear, el cual lleva a cabo  el englobamiento y destrucción  en algunos casos de la bacteria, esto se conoce por “Fagocitosis”. Los fagocitos pueden ser móviles o fijos, el  LPN (Leucocito Poliformo Nuclear) es un fagocito móvil, y como bajo el microscopio presenta una forma granulada, también se le llama Granulocito.

El leucocito Poliformo nuclear  posee varias cualidades relacionadas con el mecanismo de defensa: Opsonizacion, cuando las toxinas de una bacteria contactan con el tejido del huésped, se produce un estado de alarma a través de unas sustancias llamadas opsoninas que son captadas por el LPN. Se puede definir la Opsonizacion como la respuesta del LPN ante la liberación de opsoninas.

Sin embargo algunas bacterias aprenden a defenderse de este mecanismo del LPN, creando ellas una membrana de mocos o exopolisacaridos también conocido como “Glicocalix” Por ejemplo, el bacteroides fragilis fabrica glicocalix, mientras que el streptococo fabrica un tipo de proteína para defenderse del PLN. Tanto en un caso como en otro, se trata de una membrana que protege a la bacteria de los cambios químicos del LPN del huésped.

Bueno, como siempre te pido que me dejes un comentario sobre este artículo que acabas de leer, cuéntame si te ha gustado o si tienes alguna duda sobre este  tema, yo con mucho gusto responderé personalmente a tu inquietud.

 

Gracias
Bernardino Santamaria

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